Los Garzón, fotógrafos de la Alhambra y de la Mezquita.

Antes de nada pediros disculpas a los que no les guste mucho el tema de la fotografía antigua, ya que esta es la tercera entrada consecutiva de este año. No obstante, en el blog seguiré hablando de todo tipo de fotografía, pero esta entrada era ineludible con motivo de la adquisición del archivo del retratista granadino Rafael Garzón por parte del Archivo Municipal Córdoba. Sin duda una gran noticia para la fotografía andaluza. 





Uno de los más célebres fotógrafos andaluces del siglo XIX es Rafael Garzón Rodríguez (Granada 1863-1923). Nuestro retratista nace en Granada en 1863 fruto del matrimonio de los granadinos Nicolás Garzón Sánchez y de Angustias Rodríguez y Ruiz de Almirón. Gracias a su Nieto Rafael Garzón Valdearenas conocemos que sus primeros contactos con el mundo de la fotografía son familiares, ya que su hermano mayor Nicolás, intérprete y anticuario, estaba casado con una hija del fotógrafo francés Charles Maufsaise. No obstante, y según nos confirmó su nieto, Rafael aprendió la profesión en Madrid, en el aristocrático estudio de Juan Mon en la Puerta del Sol 5, ciudad donde se instaló algún tiempo junto a su padre. De vuelta a Granada, Garzón perfecciona sus conocimientos en el estudio del gran retratista granadino José García Ayola. Pero en 1883, con tan sólo 20 años, Rafael monta su primera galería en la calle Real de la Alhambra. Garzón realizó un importante archivo fotográfico monumental y de vistas de ciudades en el que contaba con tomas de las localidades de Granada, Sevilla, Málaga, Ronda, Cádiz, Algeciras, Gibraltar, Toledo, Tánger y, cómo no, Córdoba. 

Este modelo de negocio fotográfico también lo venían desarrollando en la ciudad del Darro varios colegas como el ciudadrealeño Rafael Señán González (Ciudad Real 1864 – Granada 1909). Y con el que Garzón se asocia el 1 de Febrero de 1898 para perfeccionar este original y novedoso negocio fotográfico enfocado a los visitantes que recibía la Alhambra: La galería turística. En la casa Garzón y Señán los retratistas reúnen todos los servicios fotográficos que un turista de la época podía requerir: placas fotográficas para sus cámaras, servicio de revelado, bellas fotografías en distintos tamaños de los principales monumentos y obras de arte, postales de idéntica temática y por último el gran atractivo de su estudio, el patio árabe del Kadí. Este recreaba un patio de la Alhambra, donde los turistas podían fotografiarse como el mismísimo Boabdil tras disfrazarse con alguna de las prendas y objetos de su guardarropa y atrezo oriental. Estos recuerdos granadinos tuvieron tal éxito, que pronto todos los retratistas granadinos lo imitaron construyéndose su propio patio nazarí. 




Sin embargo es muy probable que este éxito fuera el que provocara la disolución de la sociedad, que llevó a los fotógrafos a separarse el 21 de septiembre de 1901, aunque legalmente la ruptura empresarial se produjo en enero de 1904. Tras la ruptura, Señán continúa con su estudio en Granada: La gran mezquita de Boabdil en la calle Alhambra 45 y en 1908 decide exportar el negocio a Córdoba, donde se instala en la plaza del Triunfo, 129. Un estudio que es operado por su esposa Nicasia Aldeondo. 

Por su parte, Garzón además de abrir estudio en la misma calle Alhambra 14, instalará sucursales de su galería en Sevilla, en la calle Méndez Núñez, 5, al menos desde 1904, y en nuestra ciudad, donde en 1910 inaugura “La casa del Kalifa” en la plaza del Triunfo, 127, justo en el local contiguo al de su antiguo socio. En este estudio, Rafael construye con la ayuda de artesanos granadinos un patio galería similar al de Granada, pero personalizado para nuestra ciudad con dos fondos a modo de decorado cinematográfico. Uno simula el interior de la Mezquita y otro un ventanal que muestra la vista monumental de la ciudad desde la torre de la Calahorra. Todo personalizado para Córdoba donde ofrecer un servicio fotográfico especializado para el visitante que venía a conocer el gran templo Omeya. 

Aunque parece que Garzón gestionaba los tres estudios, él sólo dirigía personalmente la casa de Granada. En el resto de las galerías contaba con la colaboración de varios miembros de su familia, su cuñado Fernando Fernández en el estudio sevillano y su hijo Rafael Garzón Herranz (Granada 1890 – Córdoba 1966) se establece en la casa de Córdoba. Aquí contrae matrimonio con la cordobesa Emilia Alijo Criado, con la que tiene cinco hijos: Rafael, Emilio, Concepción, José, Juana y Daniel. Instalándose en Córdoba de forma definitiva.


Comentarios

  1. PATXI GUERRIKABEITIA28 de febrero de 2017, 12:20

    Buenos días. Soy un asiduo lector del blog de Paco Muñoz. Ahí he visto que tiene uno.
    Lo he repasado y me parece muy interesante su labor de divulgación de temas fotográficos.
    Yo soy un enamorado de la fotografía, siempre ando con una, cuando no son dos, o… cámaras al hombro. Para mí la fotografía es esa cosa que se ve a través del visor y que antes de de apretar el obturador, pasa por el corazón.
    Un cordial saludo

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    1. Muchas gracias por su mensaje Patxi, aquí hablo un poco de todo tipo de fotografía, ya que esta es mi pasión.
      Un saludo.

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