miércoles, 8 de marzo de 2017

Rafael Doctor, nuevo director del CAF.

Rafael Doctor en el Google image.


Bueno tras varios meses sin director en el Centro Andaluz de la Fotografía, tampoco es que se haya notado mucho, hoy se ha conocido al nuevo responsable del centro, el manchego Rafael Doctor. Sin duda, una elección con garantías, ya que Doctor es una persona con un curriculum impresionante en la gestión artística y cultural, además de fotógrafo e historiador de la fotografía. Y si hacemos caso a sus planteamientos iniciales en los que pretende "un centro fundamental de apoyo y estudio de la historia de la fotografía andaluza y de los nuevos creadores", sin duda se trata de la propuesta que hace 25 años necesitaba el CAF, donde ni con Manuel Falces y mucho menos con Pablo Juliá nunca se favorecieron a los fotógrafos andaluces, ni a los del pasado, ni a los mayores y tampoco a los jóvenes.

No obstante, y sin ser un descreído por los cinco lustros de experiencia, habrá que darle tiempo a Rafael, aunque también presupuesto, para ver si consigue de una vez por todas que el CAF sea la casa de la fotografía andaluza.

¡Buena suerte!

sábado, 4 de marzo de 2017

Ya está aquí la Bienal.




Ayer un amigo me preguntaba que cuando empezaba la Bienal y como no tenía ni idea, no sé porque todo el mundo cree que lo sé todo de la Bienal, me dio por ver si estaba colgada ya la web de la Bienal y bingo ya está disponible la programación. 

Ya conocíamos, como anunció el 30 de agosto del año pasado mi Diario, que una de las exposiciones principales sería de Robert Capa, ahora conocemos que se trata de una muestra de los negativos de la Maleta Mejicana. En la sección oficial la acompaña  el trabajo de Susan Meiselas sobre Nicaragua, la primera exposición sobre la Guerra Civil en Córdoba comisariada por el académico cordobés Juan Manuel Fernández o la muestra Fronteras de mi compañero Rafa Alcaide, también cordobés, sobre los migrantes en Europa que tomará el bulevar del Gran Capitán. Como veréis esta edición gira entorno al conflicto pero con mucho acierto las propuestas abarcan desde el reporterismo clásico a exposiciones de corte más contemporáneo como la Guerra a través de la colección Michael Zapke o el trabajo sobre Siria Wa Habibi de Carole Alfarah en Casa Árabe. 


No os voy a enumerar todas las propuestas que las tenéis en la web. Está como siempre la sección paralela con varias propuestas contemporáneas. Además de nuevas apuestas como un ciclo de cine o las repetición de exitosas actividades de la anterior edición como Un fotógrafo a tu mesa o el Rally fotográfico, así como los clásicos talleres y conferencias, en las que por cierto aparece un servidor que hablará con muchas imágenes sobre Fotoperiodismo y Guerra Civil en Córdoba.

En definitiva la gran fiesta de la fotografía andaluza ya está aquí, con un programa a mi parecer para todos los gustos, como debe de ser, para darnos durante dos meses un buen atracón de fotografía.

  

jueves, 23 de febrero de 2017

Los Garzón, fotógrafos de la Alhambra y de la Mezquita.

Antes de nada pediros disculpas a los que no les guste mucho el tema de la fotografía antigua, ya que esta es la tercera entrada consecutiva de este año. No obstante, en el blog seguiré hablando de todo tipo de fotografía, pero esta entrada era ineludible con motivo de la adquisición del archivo del retratista granadino Rafael Garzón por parte del Archivo Municipal Córdoba. Sin duda una gran noticia para la fotografía andaluza. 





Uno de los más célebres fotógrafos andaluces del siglo XIX es Rafael Garzón Rodríguez (Granada 1863-1923). Nuestro retratista nace en Granada en 1863 fruto del matrimonio de los granadinos Nicolás Garzón Sánchez y de Angustias Rodríguez y Ruiz de Almirón. Gracias a su Nieto Rafael Garzón Valdearenas conocemos que sus primeros contactos con el mundo de la fotografía son familiares, ya que su hermano mayor Nicolás, intérprete y anticuario, estaba casado con una hija del fotógrafo francés Charles Maufsaise. No obstante, y según nos confirmo su nieto, Rafael aprendió la profesión en Madrid, en el aristocrático estudio de Juan Mon en la Puerta del Sol 5, ciudad donde se instaló algún tiempo junto a su padre. De vuelta a Granada, Garzón perfecciona sus conocimientos en el estudio del gran retratista granadino José García Ayola. Pero en 1883, con tan sólo 20 años, Rafael monta su primera galería en la calle Real de la AlhambraGarzón realizó un importante archivo fotográfico monumental y de vistas de ciudades en el que contaba con tomas de las localidades de Granada, Sevilla, Málaga, Ronda, Cádiz, Algeciras, Gibraltar, Toledo, Tánger y, cómo no, Córdoba. 

Este modelo de negocio fotográfico también lo venían desarrollando en la ciudad del Darro varios colegas como el ciudadrealeño Rafael Señán González (Ciudad Real 1864 – Granada 1909). Y con el que Garzón se asocia el 1 de Febrero de 1898 para perfeccionar este original y novedoso negocio fotográfico enfocado a los visitantes que recibía la Alhambra: La galería turística. En la casa Garzón y Señán los retratistas reúnen todos los servicios fotográficos que un turista de la época podía requerir: placas fotográficas para sus cámaras, servicio de revelado, bellas fotografías en distintos tamaños de los principales monumentos y obras de arte, postales de idéntica temática y por último el gran atractivo de su estudio, el patio árabe del Kadí. Este recreaba un patio de la Alhambra, donde los turistas podían fotografiarse como el mismísimo Boabdil tras disfrazarse con alguna de las prendas y objetos de su guardarropa y atrezo oriental. Estos recuerdos granadinos tuvieron tal éxito, que pronto todos los retratistas granadinos imitaron construyéndose su propio patio nazarí. 




Sin embargo es muy probable que este éxito fuera el que provocara la disolución de la sociedad, que llevó a los fotógrafos a separarse el 21 de septiembre de 1901, aunque legalmente la ruptura empresarial se produjo en enero de 1904. Tras la ruptura, Señán abre un nuevo estudio en Granada: La gran mezquita de Boabdil en la calle Alhambra 45 y en 1908 decide exportar el negocio a Córdoba, donde se instala en la plaza del Triunfo, 129. Un estudio que es operado por su esposa Nicasia Aldeondo. 

Por su parte, Garzón además de abrir estudio en la misma calle Alhambra 14, instalará sucursales de su galería en Sevilla, en la calle Méndez Núñez, 5, al menos desde 1904, y en nuestra ciudad, donde en 1910 inaugura “La casa del Kalifa” en la plaza del Triunfo, 127, justo en el local contiguo al de su antiguo socio. En este local, Rafael construye con la ayuda de artesanos granadinos un patio galería similar al de Granada, pero personalizado para nuestra ciudad con dos fondos a modo de decorado cinematográfico. Uno simula el interior de la Mezquita y otro un ventanal que muestra la vista monumental de la ciudad desde la torre de la Calahorra. Todo personalizado para Córdoba donde ofrecer el mismo servicio fotográfico especializado al visitante que venía a conocer el gran templo Omeya. 

Aunque parece que Garzón gestionaba los tres estudios, él sólo dirigía personalmente la casa de Granada. En el resto de las galerías contaba con la colaboración de varios miembros de su familia, su cuñado Fernando Fernández en el estudio sevillano y su hijo Rafael Garzón Herranz (Granada 1890 – Córdoba 1966) se establece en la casa de Córdoba. Aquí contrae matrimonio con la cordobesa Emilia Alijo Criado, con la que tiene cinco hijos: Rafael, Emilio, Concepción, José, Juana y Daniel. Instalándose en Córdoba de forma definitiva.


jueves, 9 de febrero de 2017

Fotógrafos cordobeses en la Real Academia.

Pocas instituciones culturales pueden presumir como La Real Academia de Córdoba de una historia de más de dos siglos de vida. Desde que fuera creada, allá por 1810, como una escisión de la Real Sociedad Patriótica del País ha capitaneado gran parte de la cultura, las artes y las ciencias en la ciudad de Córdoba. No obstante, es una entidad no demasiado conocida por la ciudadanía a pesar de los esfuerzos realizados en las últimas décadas por sus directores en abrirse a la sociedad cordobesa. 

Su historia está conformada por los nombres de los grandes creadores e investigadores de la provincia, pero solo desde 2002 abrió sus elitistas puertas a la fotografía con la incorporación del querido Juan Vacas Montoro como académico correspondiente. Sin embargo, la institución ha contado casi desde sus inicios entre sus miembros con grandes amantes de la fotografía e incluso con fotógrafos profesionales. Aunque la mayoría de estos fotógrafos consiguieron su entrada a la Academia como pintores. 





Obras de José Saló, Joaquín Hernandez de Tejada y Ventura Reyes.


Este es el caso de José Saló y Junquet (Mataró 1810 - Córdoba 1877), pintor de reconocido prestigio en la ciudad y primer director de la Escuela de Bellas Artes de Córdoba. En 1854 poseía una galería de daguerrotipista profesional y estaba especializado en retratos de fallecidos. Además de a la academia cordobesa, José también pertenecía de la Academia Nacional de Nobles Artes de San Fernando desde 1870. Idéntica es la historia de Joaquín Hernández de Tejada (¿? 1826 - Córdoba 1871), académico cordobés y de la de San Fernando desde 1868. Fue un destacado pintor de su tiempo en la ciudad, que también tuvo galería de retratos fotográficos en la calle Pedro López desde al menos 1867. Aunque su gran trabajo y por el que ha pasado a la historia de la fotografía española es por realizar el primer censo fotográfico de retratos de bandoleros, para el proyecto pionero de seguridad del gobernador de Córdoba Julián Zugasti.


Más amplio es el perfil profesional de Ventura de los Reyes y Corradi (Sevilla 1836 - Córdoba ¿1896?). Pintor con una dilatada formación en la Escuela de Bellas Artes de Sevilla. En 1868 se instala en Córdoba por motivos familiares, donde Corradi simultanea desde 1875 las actividades de fotógrafo, literato, periodista, pintor y docente. Dentro del mundo de la pintura, Ventura llegó a ostentar el cargo de catedrático de la Escuela Provincial de Bellas Artes en la década de los 70, entrando en 1876 formar parte de la Academia cordobesa.




Obras de Rafael Romero Barros, Enrique y Julio Romero de Torres.


Dentro del campo de las bellas artes en la Academia destaca la enorme figura de Rafael Romero Barros (Moguer 1833 - Córdoba 1895), quien practicó la fotografía no sólo como aficionado, sino también en sus obras, ya que realizó algunos retratos iluminados sobre fotografías. Una pasión por el arte de Daguerre que sin duda trasmitió a sus hijos Julio Romero de Torres (Córdoba 1874 – 1930) y Enrique Romero de Torres (Córdoba 1872-1956), ambos académicos y aficionados a la fotografía. Julio la utilizó de forma habitual como herramienta auxiliar para la realización de sus retratos, tomando fotografías a sus modelos como apuntes. Mientras que Enrique documentó fotográficamente sus trabajos de investigación en el Catálogo Histórico-Artístico de la provincia de Jaén y de Cádiz.




Obra de José Sánchez Muñoz.

Dentro del grupo de fotógrafos aficionados podemos enumerar a los académicos Hilario Jesús Solano Sánchez (Belmez), columnista del Diario de Córdoba y empresario; José Sánchez Muñoz (Córdoba 1845 - 1911) hijo del gran industrial Sánchez Peña, es un claro ejemplo del aficionado a la fotografía entre las clases acomodadas de la burguesía cordobesa del último tercio del siglo XIX. Algo posterior es José Martín Ribes (Córdoba 1896 – 1976), hombre de ciencia y catedrático de la escuela de Veterinaria de Córdoba. Este tuvo entre sus grandes pasiones la fotografía y el cine, siendo pionero en nuestra ciudad en trabajos de microfotografía. Asimismo, Ribes fue un gran amante de las técnicas de copiado pictorialistas y la mayoría de su obra fue depositada en la Academia cordobesa.


El salario del algodón de Juan Vacas.
Pero hay que esperar hasta el siglo XXI para que la fotografía entre por su nombre en la Academia Cordobesa de la mano del genial Juan Vacas Montoro (Jaén 1923 – Córdoba 2007), socio fundador de Afoco y avalado por su vasta producción artística, que abordó desde el neorrealismo al retrato sicológico y la abstracción. Tras su pérdida, y después de unos años sin presencia de fotógrafos en la institución cultural, el fotoperiodista de Diario Córdoba, Francisco Sánchez Moreno (Castro del Río 1967), volvió a llenar la Academia de imágenes con una excepcional muestra de retratos de los 33 académicos numerarios de la institución. 

Una presencia ganada por derecho y reconocida desde hace décadas en otras academias españolas como la de San Fernando y que avala el trabajo de tantos cordobeses por la fotografía. Un reconocimiento recíproco que engrandece a la Academia y a la fotografía cordobesa.




Francisco Sánchez Moreno con su obra Académicos.

Fuentes:
Actas de la Real Academia de Córdoba. http://www.racordoba.es/
Padrones del Ayuntamiento de Córdoba. 
Family Search. 
Diario de Córdoba. 
GONZÁLEZ PÉREZ, Antonio Jesús. La Mezquita de Plata, un siglo de fotografías y fotógrafos de Córdoba. Córdoba 2007, Fundación Botí.
El coleccionista de instantes. 
RIBES MARTÍN, José. El Guadalquivir, recorrido gráfico del río. Córdoba 1984, Caja Provincial de Ahorros.

viernes, 20 de enero de 2017

Francisco Montilla, primer fotoperiodista cordobés.


1911 Montilla. El Vivillo en la cárcel de Córdoba.

Hoy quería aprovechar los nuevos datos que he conseguido recientemente de varios fotógrafos cordobeses para rendir homenaje a uno de los pioneros de la fotografía de prensa cordobesa, Francisco José Montilla Tirado (Rute 1876 - Córdoba ¿?). Montilla se inicia como retratista en los últimos años del siglo XIX y muy pronto se granjeó una reputada fama de retratista en su céntrica galería de la calle PlataPero sin duda este profesional ha pasado a la historia de la fotografía local y andaluza por ser el primer fotoperiodista cordobés. Una distinción que corrobora su intensa dedicación a la misma durante más de tres décadas. Y eso en un periodo en el que en Córdoba no había ningún periódico gráfico, aunque Francisco ya colaboraba en 1903 con la prestigiosa revista gráfica nacional Nuevo Mundo y un año después era corresponsal del primer diario ilustrado español, El Gráfico. Además en 1905 se convierte en el fotógrafo en la provincia del grupo Prensa Española (ABC y Blanco y Negro) para el que trabajó durante 20 años.

Hablamos de unos tiempos en los que la profesión no existía y Montilla junto a sus colegas dieron forma al primer fotoperiodismo español. Técnicamente estos reporteros trabajaban aún con cámaras de cajón, trípode y el peligroso flash de magnesio. Unos medios muy limitados que condicionaron durante décadas la estética de sus imágenes, estáticas y carentes de acción. Las temáticas más habituales eran la fotografía de sucesos, la taurina y los eventos sociales. También hay que valorar como en estos años Montilla, corresponsal de una provincia modesta, conseguía publicar hasta un par de fotos al mes, una cifra que en el mes festivo mes de Mayo podía hasta triplicar. 


Además, Francisco fue un fotógrafo de gran calidad técnica que lo mismo trabajaba las instantáneas de prensa con su cámara de cajón, que realizaba colecciones de postales, dominaba la primera técnica comercial en color, el autocromo, la realización de reproducciones de obras de arte y por supuesto era uno de los retratistas más aristocráticos de la ciudad, ya que era el fotógrafo preferido del rey Alfonso XIII durante sus numerosas visitas a la provincia. 


Una profesionalidad que supo trasmitir a su hijastro José Ariza Hidalgo (Cuevas 1892- ¿?), que colaborará en los medios locales como el diario la Voz en la década de 1920, y a su hija Rosalía Montilla Hidalgo (Córdoba 1900 - Córdoba ¿1986?), una de las grandes retratistas cordobesas. 


1911 Montilla. Mitin de Pablo Iglesias en el coso de los Tejares.

1923 Montilla. Alfonso XIII y Primo de Rivera de cacería en Moratalla.

1923 Montilla. Bando ley marcial dictadura Primo de Rivera en la plaza de Cánovas, hoy de la Tendillas.

1930 Montilla. Entierro de Julio Romero de Torre en la calle San Fernando.

1930 Montilla. Niceto Alcalá Zamora inaugura e museo Julio Romero de Torres.

1932 Montilla. Fiesta de fin de año en el Centro Filarmónico Eduardo Lucena.

domingo, 8 de enero de 2017

Los Pedroches: Uno de los mejores cielos de Europa.

Antes de nada desearos un feliz año 2017. Este nuevo ciclo lo comienzo en el blog con una selección de fotos de los cielos de Los Pedroches. Esta comarca norteña de la provincia de Córdoba, donde además de tener el mejor jamón ibérico de España, desde este verano poseen la certificación Starlight como uno de los mejores cielos de Europa para la observación astronómica y claro, también para fotografiarlos.

Aunque no es mi especialidad, he aprovechado estos días de descanso con la familia para sacar la cámara y captar estos maravillosos cielos sin contaminación lumínica. No han sido los días más favorables para ello, ya que más de una noche estaba a 0º y la luna la he pillado demasiado creciente. Pero bueno para un segundo intento en el tema no estoy descontento y me anima a volver a intentarlo a partir de febrero cuando la zona más luminosa de la Vía Láctea esté visible.  












viernes, 30 de diciembre de 2016

30 Años de cultura.



En estos últimos días del año se están celebrando en Córdoba el 30 aniversario del centro cultural más importante de la ciudad, el Gran Teatro. Este centenario coliseo se recuperó de la piqueta para la provincia hace 30 años, creándose un teatro público de categoría.

Desde entonces sobre sus tablas han pasado algunos de los mejores artistas de disciplinas tan diversas como el teatro, las variedades, la danza o todo tipo 
de músicas, desde el rock a la opera. Una vida llena de cultura para la ciudad y que he podido compartir gracias a mi trabajo e incluso, en ocasiones, de disfrutar.

Imágenes y recuerdos que en los últimos meses he podido rememorar con la coordinación de dos publicaciones, que se han realizado sobre la historia del Teatro con imágenes de muchos compañeros del Diario. Este tipo de libros, no solo permiten recopilar una parte de tu historia fotográfica, sino también ser consciente de lo afortunado que soy por tener esta profesión, en la que sin más pretensión que fotografiar tú ciudad, cuando echas las mirada atrás, ves como has sido uno de sus cronistas fotográficos.



Si estáis interesados la versión pdf se encuentra disponible en este enlace:
https://30aniversariogranteatro.es/30-anos-de-escena/


viernes, 9 de diciembre de 2016

El Centro de Creación Contemporánea de Córdoba




Llevo un par de semanas dándole largas pero no lo puedo evitar y una vez más voy a hacer amigos con el blog. Y es quiero reflexionar sobre el ya largo historial de polémicas del edificio conocido como C4. Apenas hace unas semanas se anunció que el centro por fin iba a echar a andar como centro de creación contemporánea y además como nueva sede de la Filmoteca de Andalucía. Una noticia que provocó la enésima polémica del proyecto y protestas entre los cinéfilos cordobeses por la posible pérdida del espacio de la Filmoteca en la Judería. Aunque increíblemente para sorpresa de muchos, el lobby de artistas cordobeses no dijo ni mu. Sin estar aún inaugurado, este edificio acumula un largo rosario de problemas y polémicas que voy a intentar resumir para los que les interese o simplemente para aquellos que tienen mala memoria. 

Todo empezó allá por un ya lejano 2003, cuando el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, prometió la construcción de un gran contenedor cultural como apoyo de la Junta al proyecto cordobés de Capital Cultural de Europa en 2016. La institución andaluza convocó un concurso de ideas internacional que ganaron los arquitectos Sobejano y Nieto, iniciándose las obras en 2009 y finalizándose el edificio en 2013, aunque su urbanización se demoró dos años más por las pugnas entre Ayuntamiento y Consejería.

En cuanto a su uso nunca estuvo muy claro. La propuesta del hoy expresidente de la Junta era la de un gran contenedor cultural. Una definición ambigua pero que fue muy bien recibida ya que Córdoba no contaba con un gran espacio expositivo de ningún tipo. Durante su construcción se lanzaron diferentes ideas, desde un sector de la ciudad capitaneado por la Universidad de Córdoba se propuso comprar la colección de arte de Pilar Citoler para ubicarla en este espacio. Unos años antes, a esta prestigiosa coleccionista zaragozana se le había dedicado un importante premio de fotografía contemporánea en la ciudad y se le organizó una macro exposición con su colección. Esta necesito de cinco salas cordobesas. Pero un grupo de artistas, que antes habían valorado mucho esta colección, presionó lo indecible para que esta idea no se materializara, ya que el C4 tenía que ser un espacio únicamente para la creación contemporánea e incluso se desprestigió públicamente la calidad de esta colección.

En mi modesta opinión, es cierto que la colección Citoler es irregular, aunque lo había sido siempre, pero su precio era asequible, se habló de un millón de euros. Además nos venía muy bien ya que la provincia no posee ningún museo con obra contemporánea de nivel y ni que decir tiene que hubiera sido una importante primera piedra para crear con una colección más ambiciosa. Pero no, el ahora Centro de Creación Contemporánea de Andalucía, ese increíble edificio de más de 18 millones de euros, sólo podía ser dedicado para la creación. Algo muy interesante, pero que digo yo que se podía haber ubicado en una nave industrial a un precio muchísimo más asequible. Bueno con la pérdida de la Capitalidad no pudo ser, ni en el C4 ni en ningún otro sitio, y perdimos la colección, que podía haber ocupado una parte del espacio como colección permanente. La Citoler voló a Zaragoza, donde si la valoraron. Ya se sabe, los cordobeses somos más exquisitos que los maños.

Desde entonces, el grupo de presión de artistas ganó la partida y su uso quedó definido. Pero la vacas flacas y un fallido concurso para elegir a su director ha generado una importante y carísima patata caliente a la Junta de Andalucía que no ha podido abrir aún este maravilloso edificio. Pero los creadores cordobeses ya están contentos, porque aunque les hayan colado la Filmoteca, la semana pasada se anunció que ya tienen lo que querían, un proyecto creativo para desarrollar en su cacho de C4. 

Aunque eso si, los cordobeses, que somos los lo vamos a pagar con nuestros impuestos, aún no sabemos cuanto nos va a costar y que es lo que vamos a tener a cambio. Algo que al menos a mi, un modesto fotógrafo sin ambiciones sobre este espacio, me parece un auténtico disparate. En fin el tiempo dirá, pero como esto del arte es cosa de cuatro locos al final na de na.




domingo, 20 de noviembre de 2016

Laura León, XXXI Premio Andalucía de Periodismo.



Sé que no debería ser noticia, pero esta semana lo es doblemente el fallo del Premio Andalucía de Periodismo, ya que por primera vez en 31 años ha recaído en una mujer, Laura León. No voy a volver ha aburriros con mis ideas sobre la igualdad entre hombres y mujeres, pero si que tengo que reconocer mi inmensa ignorancia al desconocer el trabajo de esta compañera sevillana que gracias a este premio acabo de descubrir.

El trabajo del fotoperiodista, fotógrafo o fotógrafa, siempre ha sido muy duro, pero hoy día creo que aún más. Como en tantas profesiones, la de reportero gráfico ha estado copada tradicionalmente, aunque con importantes excepciones, por hombres. Hoy las cosas han cambiado mucho y cualquier mujer puede elegir trabajar en la profesión que desee, aunque creo que ellas, y el que no lo reconozca es que está ciego, lo tienen más difícil. Es la sencilla realidad de nuestra sociedad. Puede sonar a discurso político, pero estos reconocimientos a compañeras son muy necesarios para normalizar la profesión.

Por lo que he podido apreciar en la web de Laura su trabajo es de una gran calidad. En ella alterna trabajos personales cercanos a cierto conceptualismo con el reportaje social más actual. Pero no nos equivoquemos, también en su biografía veo los mismo problemas de tantos compañeros hombres que ante la falta de estabilidad profesional han tenido que emigrar para poder sobrevivir de la profesión que aman. Y también vislumbro unos intereses y una visión propia de nuestro tiempo y de nuestra sociedad que es común en muchos profesionales del fotoperiodismo. Porque en las profundidades o en la superficie, hombres y mujeres, fotógrafas y fotógrafos, no somos tan diferentes, somos personas que intentamos encontrar nuestro camino en esta carretera que es la vida.

Felicidades Laura.